Desde los ensayos: Coreografías

Desde las primeras notas ya sabes qué canción es.

Pam, pam, pam, pampam.

Comienza el subidón y sólo piensas en coger la falda para empezar a moverla al ritmo de la música, pero tienes que esperar, aún no, aún no. Estás deseando que suene la palabra ‘América’.

Foto de Playbill.com

Esta canción es única, porque su ritmo es único, petenera, la alternancia de 3/4 (tres negras) con 6/8 (dos partes de tres corcheas), mientras que el valor de la negra se mantiene constante. Una gran muestra de cómo Bernstein estaba instruido en música hispana, con en el encabezamiento de la partitura indicando «Tempo di Huapango».

¿Sabías que para ensayar la coreografía de América es necesario que la pieza se vaya dividiendo hasta componer el número perfecto?

Ya han comenzando los ensayos y Federico Barrios hace una labor impresionante de introspección en el personaje, cada frase tiene un sentido y se detiene a analizarla, la desgrana para que la emoción sea completa. Y como en todo buen musical, cada canción construye la historia, construye a los personajes.

América es vital en West Side Story. Cada frase y, sobre todo, cada movimiento (ya que estamos hablando de la coreografía) deben remarcar una actitud y una personalidad.

Rosalía da sus primeros pasos añorando Puerto Rico, se contonea, recuerda su tierra, le brilla la ilusión en sus pasos y en su rostro.
Anita se hace fuerte alabando las bondades de América y recordando porqué ya no están en Puerto Rico y por qué no quiere volver.

Las faldas comienzan su danza llena de ritmo y color, la música lo inunda todo, Rosalía comienza su paseo por delante de todas las puertorriqueñas para volver a su tierra, mientras Anita canta su manifiesto pro América y… ¡paramos!

Cada paso, cada giro, cada zapateo, sigue una coreografía milimétrica, adaptada a cada nota de la partitura original.

Cada ensayo de 2 horas de duración pueden ser apenas 20 segundos de la coreografía completa, 20 segundos que tienen que ser perfectos, 20 segundos que te tienen que contar todo. No hay lugar para la improvisación.

West Side Story será perfecto.

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