En algún lugar


Lo inevitable ha sucedido. El mundo parece hundirse alrededor de María, pero cuando le parece que no hay esperanza llega su amor y abre una puerta, una posibilidad, una locura. Porque eso es lo único que les queda, la locura.

NOS IREMOS DE AQUÍ
SIN MIRAR NUNCA MÁS HACIA ATRÁS.
LEJOS DE ESTE LUGAR
DONDE TODO ESTÁ MAL.

Y a ella se aferra María, que aun destrozada quiere encontrar el final feliz que se merece. Y canta con Tony:

TIENE QUE HABER UN LUGAR
DONDE SER FELIZ
TIENE QUE HABER UN LUGAR

PARA TI PARA MÍ.

Y es que hay un lugar, tiene que haberlo. Un lugar perfecto y eterno, un lugar en el que tener todo aquello que siempre se les ha negado por ser cada uno quienes son.

EN ALGÚN LUGAR
PODREMOS ENCONTRAR
UN RINCÓN DONDE DESCANSAR.
TÚ Y YO
SIEMPRE.
SÉ QUE HAY UN LUGAR
QUE EXISTE, ES REAL,
SIN PROBLEMAS ALREDEDOR,
SIN HUIR, SIN MALDAD,
¡LIBRES!
SIEMPRE.
NO HABRÁ DOLOR NI MENTIRAS
NO HABRÁ SECRETOS NI HERIDAS.
SIEMPRE.
SÉ QUE HABRÁ UN LUGAR
AL QUE LLAMAR HOGAR
VEN CONMIGO, ACOMPÁÑAME.
VEN CONMIGO, TE LLEVARÉ.
JUNTOS.
LIBRES.
SIEMPRE.

Tony también lo sabe, lo hay. Y él ya sabe cuál es, pero necesita que María esté también convencida de ello. Se presta a dirigir el viaje a ese lugar, buscando la felicidad mientras el dolor invade su enomorado corazón.

VEN CONMIGO, ACOMPÁÑAME.
VEN CONMIGO, TE LLEVARÉ.

Y ella, por supuesto, pone su vida y su futuro en sus manos, porque él es su vida y su futuro, lo sabía antes y lo sigue sabiendo ahora a pesar del horror que les rodea. Porque les quedan pocas esperanzas, y las que hay son desesperadas, pero tienen que agarrarse a ellas y conseguirlo juntos.

JUNTOS,
LIBRES,
¡SIEMPRE!

Así es como ellos quieren estar. Y así estarán.

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